“El software libre (en inglés free software, esta denominación también se confunde a veces con gratis por el doble sentido del inglés free en castellano); Ey, por tanto, una vez obtenido puede ser usado, copiado, estudiado, cambiado y redistribuido libremente.
Según la Free Software Foundation, el software libre se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar el software y distribuirlo modificado.”
No centraremos en detalle de licencias, diferencias, discusiones de la definición, etc.: hay mucho escrito a lo “largo y ancho” de internet respecto al tema.
En resumen:
Tanto la herramienta como el código que “la hace funcionar” están a disposición del público. Independientemente de su naturaleza, las empresas que desarrollamos e implementamos software lo único que hacemos es ofrecer soluciones a los problemas que nuestros clientes nos plantean, con diferencias si dichas soluciones son propietarias o libres:
- Las soluciones propietarias requieren que en la mayoría de los casos seas tú el que se adapte a su solución: el Software Propietario A soluciona los problemas X, Y y Z. Si quieres que solucione X’, Y’ o Z’, los costes de la modificación te van a salir realmente caros (normalmente) o puede que tengas que esperar a una versión posterior, que tendrás que migrar y pagar.
- Si realmente tus problemas son X, Y y Z, y si no son realmente muy específicos y complejos, seguramente la alternativa de software libre sea mucho más barata, ya que no existen costes de licencias, ni de uso, ni por puesto, etc. y ofrece el mismo rendimiento y garantías.
- Las implantaciones de software propietario te hacen cautivos de la herramienta y de la compañía detrás de la misma. Si dicha compañía desaparece, es adquirida por otra compañía con un producto similar y extinguen tu producto, realmente tienes un problema. En cambio, con un software libre y como su propio nombre indica, la libertad es absoluta.
- Las comunidades de software libre detrás de las herramientas, son realmente transparentes. Un producto puede ser totalmente llevado por la comunidad, o normalmente existe un tercero (normalmente el creador) que se encarga de su control y guía el desarrollo del mismo. Es decir, máxima garantía en todos los aspectos.
Conclusiones:
La experiencia nos dice que la mayoría de las empresas buscan la practicidad funcional en la elección del software.
De hecho, independientemente de si es libre o no, y pesan otras variables, normalmente económicas.
Como hemos comentado anteriormente; la total flexibilidad de la solución; el coste menor (normalmente) y el pronto retorno de la inversión suelen ser las principales bazas ganadoras del software libre. Pero por supuesto, esto sólo es posible si la empresa implantadora ofrece total confianza y experiencia en la solución elegida.
Además le adjuntamos el enlace a nuestra web, dónde podrá encontrar más información, haciendo clic (https://openerpspain.com/).
